EMBARAZO ADOLESCENTE

Una verdad de la que nadie quiere saber nada es que en nuestro país y en nuestra provincia muchas niñas adolescentes tienen embarazos no planeados y al momento del nacimiento de sus bebés no se sienten preparadas para afrontar la responsabilidad de la crianza de sus hijos; a consecuencia de esto muchas de ellas abandonan los estudios y les es muy difícil conseguir trabajo.  Aquí nos referimos a la adolescencia temprana que es la que inicia a partir los diez años aproximadamente y es donde comienzan a manifestarse los cambios físicos y los cambios internos, con las repercusiones consiguientes sobre la capacidad emocional, física y mental. Recordemos que el lóbulo frontal es la parte del cerebro que gobierna el razonamiento y la toma de decisiones y empieza a desarrollarse precisamente durante la adolescencia temprana.

El embarazo adolescente es una condición que no propicia la continuidad escolar, ya que, si bien el derecho de niños niñas y adolescentes es algo que todo político nombra, las políticas públicas deberían apuntar con más vehemencia a garantizar la educación de estas futuras mamás y corroborar que este derecho sea garantizado.

En el año 2017 Unicef realizó el informe “Embarazo y maternidad en adolescentes menores de 15 años. Hallazgos y desafíos para las políticas públicas”, en él se puede observar que, en 2015, en Argentina, hubo 2.787 nacimientos de madres menores de 15 años sobre un total de 770.040 nacidos vivos. Así, 3,6 nacimientos de cada 1.000 corresponden a una madre de 14 años o menos.

En el informe Chiarotti afirma que el embarazo no es buscado, produce angustia y temor y resulta del desconocimiento por parte de estas niñas de las consecuencias de la actividad sexual o cuando, conociéndolas, no pueden hacer nada para prevenirlas; aquí particularmente se refiere al caso de abuso sexual. Estos son temas que deben ser abordados por la Educación Sexual Integral, ya que es gran importancia y que tiene que ser abordado en las aulas, hablamos de la prevención de violencia contra la mujer y el abuso sexual. Donde además debería trabajarse la paternidad adolescente, tema que no es visibilizado por gran parte de la sociedad que solo estigmatiza a la madre – niña.

Un tema importantísimo para trabajar es sobre la implementación de protocolos ya que en nuestro país no existen protocolos de actuación para la atención de niñas o adolescentes embarazadas, estos tendrían que contemplar una mirada interdisciplinaria e intersectorial, fundamental para el abordaje del embarazo adolescente.

Por otro lado, los adultos debemos comprender que los adolescentes se conviertan en padres, no quiere decir que hayan madurado de golpe, ellos nos siguen necesitando y precisan divertirse, estar con sus amigos, estudiar y planificar su futuro.

Licenciada Roxana Celeste Dib

 

 

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